lunes, 4 de julio de 2011

JULIO 2011. INICIO. En las calles de San Baltazar, un lugar pintoresco y habitado por gente de trabajo y lucha, camina Julia Santos, una muchacha alegre, bonita, querida por todos en San Baltazar y codiciada por los hombres, gracias a su inigualable belleza. La joven Julia camina pavoneándose, saludando a todos con singular alegría hasta llegar a su casa, donde su semblante cambia al encontrar angustiada a Sagrario, su madre, quien le dice que su padre, Julián, se encuentra enfermo de gravedad.
Julia acude entonces a su padre, ante el cuál llora rogándole que no la abandone pero Julián, acompañado por un cura, parece morir de un momento a otro.

En la cosmopolita ciudad, Valentina Alcocer, mujer hermosa, de alta sociedad y con una presencia imponente, no deja de pensar en la mujer que le arrebató el amor de su marido hace tantos años y  lo difícil que ha sido dar con ella para vengarse.  

Julia sufre por el estado de salud de su padre sin embargo es fuerte y consuela a Sagrario, quien teme a que ante la muerte de Julián se queden en la miseria y que ello afecte también a sus otros dos hijos: Álvaro y Roberta, quien lo único en lo que piensa es en los invitados a cenar a su casa. Sagrario le pide que cancele la fiesta y sea consciente de lo que está aconteciendo, pero Roberta se niega y asegura que si su padre muere, a ella ni le va ni le viene.

Valentina, hundida en sus pensamientos, es interrumpida por Fernando, su hijo, a quien pregunta por Adriana, la chica con la que sale. Él asegura que aunque Adriana es una buena muchacha, a él no le interesan las chicas como ella, por lo que quizás después de unos meses de salir lo mejor será olvidarse de ella y eso será visitando la finca que tienen en Valparaíso, cerca de San Baltazar, y que él nunca pudo conocer. Valentina, aterrada, pregunta a su hijo porqué quiere ir a ese lugar, el cuál a ella solo le trae recuerdos amargos. Él no entiende la reacción de su madre.

En una lujosa residencia, Adriana Montiel, hermosa, sensual y despampanante, se encuentra de mal humor. Sus padres, Erasmo y Rebeca, la encuentran y preguntan qué es lo que sucede. Ella asegura que Fernando Alcocer jamás la tomará en serio a pesar de que ella lo ama como una loca. Erasmo entonces pide a Rebeca que acuda a hablar con Valentina.

Julián se encuentra muy mal. Pide a Julia que cuide de su madre y de sus hermanos ahora que él falte y que siempre sea buena y ejemplar como hasta ahora. Tantas alabanzas aumentan el desprecio de Roberta hacia su padre.

Álvaro llora en los brazos de Sagrario asegurando no desear que su madre muera, sin embargo Sagrario está resignada y sabe que tarde o temprano Julián morirá. Álvaro pregunta a su madre si tienen algún pariente cercano que los ayude y ella, pensativa, decide callar, poniéndose nerviosa.

Valentina no soporta la idea de que su hijo quiera visitar la finca y cree que debe oponerse a ello a como de lugar. La visita de Adriana a su casa le viene como anillo al dedo pues la muchacha lloriquea diciéndole que ama a Fernando como a nadie. Valentina le propone a Adriana que haga una fiesta para Fernando, pues solo así él desistiría de irse lejos. Al quedar a solas con Rebeca, Valentina asegura a ésta que su hijo no es un niño para obligarlo a nada así que Adriana solo tendrá que ser paciente. Rebeca, resentida, asegura a la mujer que su hija es buena, noble, incapaz de repetir la historia de la misma Valentina y de Julián. Valentina abofetea a Rebeca y la corre de su casa.

Repentinamente Julián muere causando un gran dolor a su familia. Tanto Julia como Sagrario se sienten desconsoladas mientras que Roberta solo se pregunta qué les habrá dejado su padre y lamenta que su reunión se tenga que cancelar. Julia no logra comprender como el corazón de su hermana pueda ser tan duro y Roberta se sincera: odiaba a su padre por tenerlos en la miseria tras haber sido un hombre adinerado. Sagrario asegura que todo lo que Julián gastó fue por ellos, por sus hijos. Julia y Álvaro también lo saben pero Roberta insiste en que su padre aún tiene dinero escondido y lo tienen que encontrar, o de lo contrario llamar a sus parientes. Julia se sorprende. Ella no sabía que tuvieran más parientes.

Fernando habla con su gran amigo Faríd, quien le cuenta que irá a trabajar como doctor a Zacatecas, donde pasará una temporada. Fernando, debido a la coincidencia, cree que puede acompañar a su amigo.

Las mujeres de la familia Santos velan a Julián en casa mientras que Álvaro se emborracha en la cantina, donde  cuenta a Gabino, el cantinero, que ahora que su padre ha muerto se irá a la capital a buscar fortuna. El hombre le aconseja que no deje solas a su madre y hermanas ahora que su padre falta, pues las puede exponer a graves peligros.

Valentina no deja de pensar en la mujer que la separó de su camino y suplica que el destino se la ponga en el camino para así destruirla.

Rebeca prohíbe a Erasmo y Adriana que se acerquen a los Alcocer pues Valentina no es buena, pero Adriana se ha empeñado en conquistar a Fernando y no piensa descansar hasta conseguirlo.

Fernando insiste a su madre para ir a la finca y ella trata de resistirse pero él termina por convencerla.

Roberta habla con Tulio, el doctor del pueblo y del cuál es amante. Le pide que deje a su esposa y ambos empiecen una nueva vida juntos pero él no quiere pues teme a que su esposa descubra su engaño, por  lo que le pide tiempo.

Adriana habla con Valentina y le exige que haga algo para que Fernando la vuelva a buscar y la ayude con los preparativos de la fiesta. Valentina le dice a la muchacha que Fernando está decidido a irse a la finca.

La familia Santos entierra a Julián. Casi todo el pueblo los acompaña pues son una familia muy querida y en su tiempo importante. Julia abraza fuertemente a su madre, quien sufre por la pérdida.

Adriana suplica a Fernando que le de una oportunidad más para conquistarlo y desista de irse a otro lugar pero él ya está más que decidido. Valentina interfiere pero él no escucha razones pues se ha empeñado en irse lejos.

Faríd llega a a San Baltazar, donde accidentalmente se topa con Julia y entre los dos hay un flechazo.

Algunos amigos de Roberta la acompañan a casa, donde ella se comporta muy dócil con su madre y hermano, a los cuales extraña su actitud. Las amistades creen que Roberta es buena.

Valentina se comunica con Rufina, la sirvienta de la finca, a la que exige que tenga todo listo pues tanto ella como su hijo estarán de visita después de muchos años.

Julia se presenta en casa de Tulio con Faríd, quien se hospedará allí. Julia habla con Margarita, la esposa de Tulio, quien angustiada le confiesa estar casi segura de que su marido tiene una amante. Julia no puede creerlo.

Fernando piensa en las peticiones de su madre y de Adriana y se confunde pues no sabe si hace bien al irse ni con qué fin, sin embargo cree que sería bueno conocer la finca, a la cuál nunca más volvió desde que era un niño.

Erasmo se entera de que está al borde de la ruina y entonces dice a rebeca que es indispensable que Adriana se case con Fernando Alcocer si no desean quedarse en la miseria.

Julia cuenta a su madre que en medio de la desgracia ha conocido a un doctor muy guapo que le ha interesado. Roberta se burla de ella pero se sorprende al saber que ese doctor se quedará con los Pacheco y que, encima de eso, Margarita sospecha que Tulio tiene una amante. Sagrario intercambia miradas con Roberta, quien se pone nerviosa.

Rufina alista la finca de la familia Alcocer y recibe la visita de Gabino, quien le dice que Julián Santos ha muerto. La mujer se aterra y dice al hombre que después de muchos años Valentina Alcocer regresa a San Baltazar y que quizás eso ocasione más tragedia a la familia de Sagrario.

Sagrario no se repone a la perdida de Julián mas Felicitas, su fiel sirvienta, le da ánimos para que siga adelante por sus hijos, con la gran fortuna que Julián le ha heredado.

Tempranamente Julia acude a llevar a Faríd a recorrer San Baltazar y pasan buenos momentos.

Adriana está furiosa, encaprichada, y jura que Fernando tendrá que ser suyo a como de lugar. Rebeca invita a algunos muchachos a su casa para que su hija se distraiga pero Adriana es necia. Erasmo pone un hasta aquí a su hija y le dice que si no se casa con Fernando Alcocer o con alguien de mucho dinero, entonces su familia se verá sumergida en la pobreza y la inmundicia.

Julia y Farid toman un café y él aprovecha para confesarle que le gusta. Julia se sonroja y confiesa que a ella él le gusta también. Cuenta su tragedia y llora. Él la abraza y la consuela.

Erasmo sale de viaje y Adriana cree que es momento para visitar a Valentina y Fernando en la finca. Rebeca decide acompañarla.

Álvaro, confundido, tiene un día de trabajo muy duro y al regresar a casa solo recibe reproches de Roberta, quien se lamenta por la pobreza en la que viven cuando antes tuvieron de todo a manos llenas. Julia aparece y pide a su hermana que también ella trabaje, pues algo podrían hacer juntas pero Roberta no está dispuesta a trabajar.

Tulio propone a Margarita que se vayan del pueblo y vivan en Zacatecas, pero ella, segura de que es ahí donde su marido tiene una amante, se niega.

Faríd es presentando ante la familia Santos, para sorpresa de Julia, quien se alegra al tenerlo en casa y lo trata muy bien. Eso despierta la desconfianza de Álvaro, quien cree que los capitalinos solo abusan de las muchachas provincianas como su hermana. Julia busca a Roberta pero no logra encontrarla.

Rumbo a San Baltazar, Valentina no deja de pensar en la mujer que le arrebató el amor de su hombre, volviéndola una amargada y desdichada, mientras que por su parte, Fernando solo piensa en empezar una nueva vida.

Sagrario simpatiza con Faríd, quien le asegura tener una hija muy bonita. Julia, emocionada, asegura a su madre que é es un buen muchacho por lo que Faríd pide autorización a Sagrario para cortejar a la muchacha. Ante tal situación, inconforme, Álvaro decide salir de casa y al caminar cerca del hospital, se da cuenta de que Roberta ha entrado al lugar por lo que decide seguirla y se lleva una gran sorpresa al descubrirla besándose con Tulio. Cuando ella sale del hospital, la jalonea y le exige que le diga qué relación tiene con el doctor pues la ha visto besándose con él y le reclamará. Roberta le suplica a su hermano que no diga nada y que guarde su secreto y ella se lo pagará con lo que él quiera. Álvaro, cegado por la ambición, le dice a Roberta que callará solo si ella le consigue, por medio de Tulio, un automóvil.

Valentina se instala en su finca y pregunta a Rufina si ha sabido algo de la mujer a la que tanto odia: Sagrario De Santos. Rufina decide no contestar pero ante la insistencia de Valentina, decide mentir y asegura no saber nada.

Felicitas le pregunta a Sagrario qué es lo que hará cuando sus hijos se enteren de que son millonarios. Angustiada, Sagrario jura por la memoria de su marido que sus hijos jamás sabrán la verdad.

Julia y Faríd caminan por el pueblo. Él le dice que un amigo suyo llegará pronto y le propone que lo visiten. Ella acepta.

Francisco se encuentra con Gonzalo Alcázar, viejo amigo de la familia, a quien cuenta de sus planes de residir en San Baltazar. Lo invita a casa y Gonzalo acepta, alegrándose de volver a ver a Valentina, quien se alegra de verlo y en un momento a solas le pregunta por Julián y Sagrario. Él está a punto de decir algo cuando interrumpe Fernando, preguntando quienes son esas personas.

Faríd y Julia se besan a fuera de casa de ella. Son sorprendidos por Roberta, quien se asombra ante la belleza del muchacho y más aún cuando Julia lo presenta como su novio, cosa que llena de envidia a Roberta, la cuál estalla en su habitación y maldice a Julia por tener mejor suerte que ella, que tiene que ser la amante de un casado al no tener mejor partido, como Faríd.

Álvaro habla con Tulio, a quien le dice estar enterado de la relación que tiene con su hermana Roberta. Tulio le pide al muchacho que calle y entonces Álvaro se aprovecha de la situación pidiéndole una fuerte suma de dinero a cambio de su silencio. Tulio no tiene más opción que entregarle a Álvaro un cheque con una fuerte suma de dinero.

Valentina cree que Gonzalo sabe algo acerca de Julián y Sagrario, mientras que a solas, Fernando se pregunta si Sagrario es la mujer que le arrebató a su padre hace tantos años.

Julia pide a su madre permiso para acompañar a Faríd a ver a un amigo pero Sagrario cree que no es correcto que su hija esté sola con dos hombres. Julia se entristece ante la negativa de su madre, a quien Felicitas convence de otorgarle el permiso. Julia se pone feliz y trata de compartir lo que vive con Roberta, quien, llena de envidia, le asegura que Faríd es un citadino que solo se burlará de ella, empañando su felicidad.

Tempranamente Gonzalo hace un viaje relámpago a San Baltazar en busca de Sagrario, a quien alguna vez amó. Ella no desea hablar con él y le asegura que ni estando Julián muerto lo aceptará. Él le suplica que lo escuche y le cuenta que Valentina Alcocer se encuentra en Valparaíso y está indagando el paradero de su marido y la mujer que se lo arrebató. Sagrario se estremece fuertemente, mas luego asegura, repuesta, que no teme a Valentina, la cual se amargó porque así lo quiso, al no aceptar que su matrimonio estaba destrozado.

Julia y Faríd llegan a Valparaíso y se presentan en la finca Alcocer, donde Julia y Fernando se conocen y quedan flechados de inmediato. Valentina recibe a los muchachos con euforia y pregunta a Julia si es originaria de Zacatecas. La muchacha dice que sí y Valentina la observa detenidamente y al simpatizar con ella le ofrece que la visite cuantas veces quiera. Rufina es quien palidece, asustada, ante la presencia de Julia en la finca.

Tulio tiene un encuentro con Roberta, a quien le dice que deben terminar su relación ahora que Álvaro lo sabe todo. Roberta se niega rotundamente y le asegura al doctor que si no le da el auto que Álvaro quiere, y sigue con ella, le dirá a Margarita, su esposa, la verdad. Sus amenazas son en balde pues Margarita lo ha escuchado todo y sale corriendo del lugar, con Tulio tras ella. La mujer se encierra en casa sin querer hablar con él, mientras que Roberta solo espera que lo que la mujer ha presenciado solo le haga más fáciles las cosas.

En la cocina de la finca, Valentina le exige a Rufina que le diga porqué se puso tan nerviosa cuando vio a Julia. Rufina dice que Julia es hija de una vieja amiga suya: Felicitas.

Álvaro se emborracha en la cantina y cuenta a Gabino que se irá a buscar fortuna a Valparaíso. Gabino le recomienda que no vaya a esa ciudad o solo encontrará sorpresas muy desagradables.

AGOSTO 2011. Julia se comporta de manera sofisticada ante los Alcocer, llenando de orgullo a Faríd pero intrigando a Fernando, quien cree que ya se ha enamorado de ella. Valentina no hace más que observar cautelosamente a la muchacha, a quien interroga. Julia se siente nerviosa por lo que Fernando pide a su madre que se tranquilice y no la asuste pero Valentina no hace caso y al final acepta que Julia le agrada, por la que la invita a visitar su finca cuantas veces quiera.

Sagrario le cuenta a Felicitas lo que Gonzalo le ha dicho y asegura no temer a Valentina Alcocer, la cual se amargó por no querer aceptar que su matrimonio ya estaba destrozado desde hace muchos años antes de que ella apareciera.

Julia y Fernando quedan a solas un instante, él le asegura estar impactado con su belleza y lamentar que ella sea la novia de Faríd.

Tulio suplica perdón a Margarita pero ella está muy herida y asegura que le llevará tiempo perdonar su cruel traición.

Roberta goza en casa, feliz por la situación de Tulio, creyendo que Margarita lo dejará y él se casará con ella. Sale de casa, topándose a la mujer, quien la agarra a bofetadas y la acusa de ser una cualquiera. Roberta no logra desquitarse, cosa que la llena de frustración.

De regreso a casa, Julia no deja de hablar maravillas de Fernando, situación que molesta a Faríd, quien le hace saber que su amigo está comprometido. Al llegar a casa, Julia les cuenta a su madre y Felícitas lo que vivió en Valparaíso cuando son interrumpidas por Roberta, haciendo un drama y culpando a su madre de su dolor y sufrimiento. Julia enfrenta a su hermana y ambas se muestran rivales.

Fernando le cuenta a Valentina cuánto lo ha cautivado Julia. Asegura sentirse ya enamorado de ella. Valentina dice a su hijo que aunque Julia es bonita y goza de buenos modales, todavía le falta la clase que tiene Adriana.

Tempranamente Julia camina por San Baltazar, encontrándose con Margarita, quien le niega el saludo.

Fernando monta a caballo y no deja de pensar en Julia por lo que decide que irá a buscarla a San Baltazar.

Valentina conoce a Laisha y Alejandro, los hijos de Gonzalo, a quien visita para exigirle con súplicas que le diga el paradero de Julián y Sagrario.

Julia cuenta a Faríd lo sucedido con Roberta y la actitud de Margarita por lo que él le dice que Roberta y Tulio son amantes y que Margarita los ha descubierto.

Roberta discute con Álvaro, a quien le exige que le devuelva el dinero y el auto que Tulio le ha dado pero Álvaro confiesa que el auto lo ha vendido y que no le dará un solo peso del dinero que obtuvo. Ella lo abofetea y él está a punto de golpearla pero Sagrario los detiene, por lo que se marcha de casa. Sagrario llora, causando más enojo a Roberta, quien asegura no soportarla y se marcha en busca de Margarita, a quien asegura que Tulio jamás la ha querido por ser una esposa abnegada y no ser lo suficientemente mujer para retenerlo. Ambas mujeres luchan verbalmente ganando esta vez Roberta, quien con ponzoña y veneno ofende a su contrincante. Se marcha feliz. Desesperada por la traición de Tulio, Margarita decide quitarse la vida

Gonzalo cree que debe seguir advirtiendo a Sagrario pues si Valentina la encuentra arderá Troya.

Julia camina hacia su casa y se encuentra con Fernando, quien le dice que está en San Baltazar solo para verla. Ambos caminan a la playa, donde hablan y son descubiertos por Faríd, quien cree que su amigo desea arrebatarle a su novia, por lo que acude a ellos y le exige a Fernando que se aleje de Julia, pues no se la arrebatará como una vez le arrebató a Adriana. Fernando no entiende a su amigo, con el que trata de hablar, pero Faríd se suelta a los golpes y se lleva a Julia a jalones, asustándola.

Rufina llama por teléfono a Felicitas y la pone sobre aviso diciéndole que Valentina Alcocer pregunta demasiado por Sagrario. Es descubierta por Valentina, quien le exige que le diga con quién hablaba mas la sirvienta calla. Valentina le asegura a su empleada que si descubre que la está engañando, la echará a la calle.

Tulio se impacta al encontrar muerta a Margarita. No deja de culparse por lo sucedido y tanto Mireya como Álvaro, al enterarse, se sienten culpables.

Alejandro le cuenta a su padre que a pesar de ser exitoso no ha dejado de pensar en Julia Santos, de quien está perdidamente enamorado y quien siempre lo ha desairado.

Julia discute con Faríd, quien la culpa de lo sucedido. Ella no hace mas que llorar por el enojo de su novio. Sagrario y Felicitas la consuelan. Álvaro las interrumpe y les dice que Margarita se ha suicidado.

Fernando llega a casa furioso. Valentina se asombra al verlo en mal estado y él le cuenta que ha peleado. Cuando confiesa la razón, Valentina le pide que se olvide de Julia, la cuál no es para él. Lo presenta con Laisha, quien de inmediato queda prendida a él, deslumbrada por su masculina belleza y musculatura.

Durante el sepelio de Margarita, Roberta propone a Tulio que los dos unan sus vidas y se marchen lejos, donde lo olviden todo. Él la rechaza.

Julia habla con Faríd, quien le pide perdón por haberla herido. Los dos se besan fuertemente y de pronto ella ve en él la imagen de Fernando.

Laisha les cuenta a Fernando y Valentina que su padre tiene los ojos puestos en una mujer que no vale nada y que ella jamás aceptará, puesto que no desea tener una madrastra. Cuando Fernando le pregunta sobre Julia Santos, Laisha no hace mas que escupir veneno asegurando que precisamente es Julia la hija de esa mujer.

Álvaro le dice a Sagrario que Roberta es la amante de Tulio, que Margarita los descubrió y que por eso se suicidó, Llena de dolor, Sagrario reclama a su hija ser una perdida y Roberta le responde que solo sigue su ejemplo, sorprendiendo a todos. Felicitas intercede por Sagrario, asegurando que la mujer es decente y que no tiene nada de qué arrepentirse pero Roberta grita a los cuatro vientos estar más que convencida de que su madre fue de cascos ligeros. Felicitas intenta abofetear a Roberta, quien la detiene y le exige que no vuelva a atreverse o lo lamentará. Sagrario sufre por las palabras de su hija.

Julia piensa en su soledad y cree estarse enamorando de Fernando por lo que decide ir a buscarlo a Valparaíso, donde se encuentra con Laisha, quien solo la ofende. Julia no hace caso y sigue su camino hacia la finca Alcocer, donde encuentra a Fernando, con quien habla. Los dos no pueden resistirse más y se besan.

Roberta, perturbada, se siente incomprendida por lo que se propone irse de casa definitivamente, pero con tiempo. Sale y se encuentra con Alejandro, de quien se burla diciéndole que Julia tiene amoríos con un doctor de la capital.

Fernando suplica a Julia que lo acepte pero ella cree que ello podría herir los sentimientos de Faríd, a quien según Fernando se le pasará todo pronto y terminará por aceptar que ella no lo ama. Los dos se besan fuertemente.

Alejandro busca a Faríd, a quien le advierte que si no se aleja de Julia Santos lo va a lamentar. Faríd no le teme y le exige que lo deje en paz. Al regresar a casa, Alejandro se entera por Laisha que Julia Santos es la aventura de Fernando Alcocer.

Faríd le dice a Tulio que Julia quizás solo lo ha engañado y en realidad esté interesada en Fernando. Tulio asegura que la muchacha es buena.

Cae la noche y para Julia es complicado regresar a San Baltazar. Valentina le pide que se quede en la finca a pasar la noche. Julia llama a casa para avisar y cuando Sagrario escucha en donde se encuentra su hija, le exige de inmediato que regrese a casa. Valentina toma el teléfono para pedir a la madre de Julia que le de permiso de quedarse. Al escuchar su voz, Sagrario cuelga, aterrada. Valentina pide a Julia que marque de nuevo pero ahora nadie contesta. A Julia se le hace extraña la reacción de su mamá por lo que, preocupada, decide regresar a casa y Fernando se ofrece a llevarla. Al marcharse los jóvenes, Valentina piensa en la madre de Julia y en lo pueblerina y severa que es.

Álvaro esculca el despacho que fuera de su padre y encuentra unos documentos que lee, descubriendo que quizás son millonarios y Sagrario se los ha estado ocultando por lo que reclama a su madre. Ella le asegura que ese dinero es para vivir el restos de sus vidas y le exige que le entregue los documentos y cuando él la insulta, lo cachetea y se los arrebata jurándole que jamás verá un centavo de lo que ha leído en esos papeles y que, si quiere mucho dinero, entonces se ponga a trabajar.

Laisha le dice a Gonzálo que Julia es una oportunista y ambiciosa capaz de enamorar a quien sea con tal de salir de pobre.

Roberta visita a Tulio y se topa con Faríd, quien le confía que ha terminado con Julia. La malvada Roberta se las ingenia para intimidarlo y le dice que desde la primera vez que lo vio se sintió totalmente atraída hacia él. Los dos se van a la cama, donde se revuelcan cual fieras indomables.

Julia llega a casa y Sagrario la abofetea, prohibiéndole que vea a Fernando y menos a Valentina Alcocer. Sorprendida, Julia le pregunta a su madre como es que conoce el nombre de la mama de Fernando. La mujer, nerviosa, decide no hablar y amenaza con tomar represalias si su hija no la obedece.

Valentina no deja de estar intranquila por lo que le dice a Fernando que desea conocer a la madre de Julia.

Álvaro se emborracha en la cantina del pueblo y se jura a si mismo que peleará por la herencia de su padre. Cuenta su pena a Gabino, a quien le jura lo mismo. El muchacho arma alboroto en la cantina con unos hombres y termina siendo acuchillado.

Roberta no deja de fastidiar a Julia, a quien dice que se ha acostado con Faríd. A Julia no le extraña pues sabe que su hermana es una casquivana que se comporta como una cualquiera con cuanto hombre se deje. Roberta intenta abofetear a su hermana pero Julia la detiene del brazo, decidida, y le promete que si se sigue metiendo con ella lo lamentará.

Sagrario se entera de lo sucedido a Álvaro por lo que de inmediato llama a Valparaíso para intervenirlo en un buen hospital, pues se encuentra demasiado grave y necesita que le donen sangre.

Gonzálo intenta convencer a Valentína de que Julia no es mujer para su hijo pero la mujer se ha encariñado con la muchacha y asegura que su hijo es quien decide sus relaciones sentimentales.

Roberta es la única que tiene el tipo de sangre de Álvaro pero debido a su resentimiento se niega a donarla, aunque Julia y Sagrario se lo suplican.

Faríd le dice a Tulio que Fernando siempre le ha arrebatado todo pues se le ha adelantado por tener más posibilidades. Tulio le aconseja a su amigo que no deje que Fernando le arrebate el amor de Julia.

Alejandro y Laisha se sienten desesperados pues saben que si Julia y Fernando se enamoran realmente ellos estarán perdidos.

Gonzálo dona sangre para Álvaro y Sagrario se lo agradece infinitamente. Él trata de propasarse con la mujer y esta lo abofetea. Él le jura que se arrepentirá por despreciarlo y le promete que hará que Valentina Alcocer la destruya.

Julia se topa con Valentina en el zócalo. Allí le dice que su madre le ha prohibido que se acerque a los Alcocer. Valentina le promete a la muchacha que la ayudará a conseguir un empleo para que pueda liberarse de la opresión de su progenitora. Rufina las escucha y se alarma pues teme a que una desgracia se aproxime.

Alejandro tiene un encuentro con Francisco, a quien le exige que deje en paz a Julia, la cual es para él. Los dos pelean por la muchacha.

Felicitas no deja de molestar a Roberta, a quien le dice ser egoísta, envidiosa, ambiciosa y mala por no querer salvar a su hermano. Harta de todo, Roberta toma sus cosas y decide marcharse a Valparaíso.

Valentina no puede creer que su hijo se haya golpeado con Alejandro. Fernando jura que por Julia será capaz de absolutamente todo.

Roberta se despide de Tulio, quien le advierte que si no se aleja de Gonzalo lo lamentará pues ese hombre es despiadado. A la ambiciosa Roberta nada le importa, mas que conseguir lo que desea a costa de lo que sea.

Gonzálo insiste a Valentina que se marche de Valparaíso, donde solamente se topará con problemas. La mujer sospecha que éste sabe algo del paradero de Sagrario y Julián por lo que le exige que le diga en donde están. Gonzálo le dice que Julián murió hace poco tiempo, en la miseria.

Faríd busca a Julia e intenta besarla por la fuerza. Ella lo cachetea. En ese momento llega Fernando y la muchacha asegura que no ha sucedido nada. Lo presenta como su novio ante Faríd, quien mira a su amigo con odio. Son sorprendidos por Sagrario, quien trata con frialdad a Fernando y asegura a Rufina tener mucho miedo de que el momento de enfrentarse a Valentina llegue.

Adriana y Rebeca llegan a Valparaíso. Se instalan en un hotel. La caprichosa Adriana jura a su madre que ahora sí está dispuesta a todo con tal de recuperar el amor de Fernando. Se presentan en casa de Valentina, quien les dice que han llegado en muy mal momento puesto que Fernando ya tiene novia: Julia. Adriana no puede creer lo que ha escuchado y le pide a Valentina que la ayude a reconquistar a Fernando pero la mujer asegura que Julia es buena y es lo que ella siempre había soñado para su hijo.

Gonzalo recuerda la noche en que visitó a Julián Santos para decirle que lo dejó en la ruina y que abusó de su esposa, Sagrario, por la fuerza.

Sagrario le suplica a Julia que se olvide de Fernando pero la muchacha no lo hará si su madre no le da una buena razón. Rufina les dice que Roberta se ha ido en busca de Gonzálo Morán, a Valparaíso.

Gonzálo recibe gustoso a Roberta, a quien promete emplear como su asistente y darle un buen sueldo. La hace pasar a casa, sin dejar de observar el cuerpo de la muchacha con deseo.

Laisha y Adriana se conocen y se hacen amigas. Descubren que tienen mucho en común.

Fernando cree que no es del agrado de Sagrario y teme a que la mujer intente separarlo de Julia por lo que cree que quizás lo mejor sea que se case con ella en secreto.

Julia le dice a Sagrario que ella también se marchará a Valparaíso, donde Valentina la ayudará a conseguir un empleo. Sagrario llora amargamente ante una imagen divina, sufriendo, pues sus dos hijas han elegido un destino que las marcará para siempre.

SEPTIEMBRE 2011. Valentina no deja de pensar en Sagrario y jura que si Gonzalo no le está diciendo la verdad ella misma la investigará.

Roberta visita a Álvaro en el hospital. Él le dice que quizás sean millonarios y que Sagrario se los ha  ocultado. Roberta no le cree a su hermano, al que confiesa alegrarse de que por fin alguien le haya puesto un hasta aquí. Sagrario los sorprende y le pide a su hija que vuelva a casa pero ella se niega por lo que la mujer regresa sola con su hijo.

Rebeca le pide a Valentina que no permita que sus hijos se separen pues los dos alguna vez se amaron. Valentina le recuerda a la mujer que sus hijos nunca se amaron, si no que Adriana se encaprichó.

Laisha invita a Adriana a su casa, donde se cruzan con Roberta, a quien Laisha solo insulta para entremés de su invitada. Roberta le dice que ha llegado a su casa para vivir allí… y robarle el cariño de su padre. Laisha la cachetea. Roberta le devuelve el golpe. Adriana, asombrada, disfruta la situación.

Julia se encuentra con Faríd, a quien le pide que la entienda pues ella se ha enamorado realmente de Fernando. Faríd la lastima diciéndole que Fernando solo se burlará de ella pues la ha tomado como pasatiempo, así como él lo hizo en su tiempo.

Laisha le exige a su padre que corra a Roberta de su casa pero Gonzalo se niega y le pide a su hija que se tranquilice e intente ser amiga de Roberta o de lo contrario tendrán problemas. Laisha se niega y asegura a su padre que Roberta no es mas que una oportunista que le robará a la primera oportunidad posible.

Valentina le dice a Julia que Adriana se encuentra en Valparaíso, dispuesta a reconquistar a Fernando.

Laisha habla pestes de la familia santos con Adriana, quien se sorprende al conocer a Alejandro, al que se siente sexualmente atraída.

Fernando se entera de la presencia de Adriana por lo que pide a Julia que, para que nada pueda separarlos, se casen en secreto. Ella acepta y ambos acuden al registro civil, donde lo hacen.

Álvaro se encuentra cara a cara con Faríd, con quien se agrede verbalmente.

Valentina necesita de un chofer y le pide a Rufina que se encargue de ello. La mujer acude a Gabino, a quien le pide que acepte el trabajo para que así puedan proteger a los Santos.

Adriana se encuentra a solas con Alejandro, a quien besa. Él asegura que los dos se van a entender muy bien.

Francisco y Julia ocultan su casamiento a Valentina, a quien dicen quererse casar por la iglesia. Ella está de acuerdo pero como condición exige conocer a la familia de Julia, pues deben pedir formalmente su mano. La mujer está segura que hay algo extraño en la madre de Julia y decide investigarlo.

Sagrario sufre por las partidas de sus hijas. Felicitas intenta consolarla mas es imposible. Le aconseja entonces que deje de sufrir y temer y de una vez decida, por el bien de sus hijos, enfrentarse al pasado.

Fernando tiene un encuentro con Adriana, quien le asegura estar arrepentida y querer reconquistarlo. Él la rechaza y le dice que pronto se casará con Julia.

Laisha conoce a Faríd, quien al saber que la muchacha es adinerada decide conquistarla. Ella, feliz, le asegura a su padre que ha conocido al amor de su vida.

Rufina, alarmada, llama a casa de los Santos y le dice a Felicitas que Valentina se dirige a San Baltazar. Felicitas teme por Sagrario, quien no se encuentra en casa para ponerla bajo alerta.

En el panteón, Sagrario llora ante la tumba de Julián, pues no puede más con los secretos del pasado ni con lo que sabe que les espera a sus dos hijas.

Julia y Fernando se dan un chapuzón en la alberca de la casa de éste siendo descubiertos por Adriana y Rebeca, quienes se dan cuenta de que la muchacha en realidad es demasiado bella. Adriana la maldice.

Roberta se ve a escondidas con Faríd, con quien hace el amor. Ella asegura estar perdidamente enamorada de él. Él asegura sentir lo mismo por ella.

Al salir del panteón, Sagrario se encuentra cara a cara con Valentina Alcocer, quien también se lleva una gran sorpresa al verla.

Adriana se las ingenia para entrar en la regadera de Fernando sin que nadie lo note. Le asegura que lo ama todavía y lo besa apasionadamente. Son descubiertos por Julia, quien no puede creer lo que está viendo.

Valentina insulta a Sagrario, quien intenta evitarla pero la mujer la acosa y no deja de escupir ponzoña en su contra asegurándole que se arrepentirá de todo y lo pagará con sangre. Sagrario confiesa que ya lo está pagando y aún más desde que Fernando, hijo de Valentina, es el novio de su hija Julia. Al saber quién es la madre de Julia, Valentina se pasma, horrorizada.

Roberta no deja de seducir a Gonzalo con sus encantos, hasta que el hombre no resiste más y la besa. Lla le corresponde por lo que ambos terminan en la cama.

Felicitas aconseja a Álvaro que busque un empleo o se asesore para comenzar un negocio. Él asegura ser millonario y querer lo que le corresponde. Felicitas le asegura que ese dinero ni siquiera era de su padre.

Valentina no puede creer lo que sabe y jura que tanto Sagrario como su hija se van a arrepentir de todo. Llega a casa y se topa con Julia,  a quien violentamente jala de los cabellos y agarra a cachetadas, llamándola hija de perra. Francisco las descubre y las intenta separar preguntando qué sucede. Llena de rabia, Valentina le dice a su hijo que Julia es su media hermana, hija de la mujer que hace años sedujo a su padre y con quien él formó una familia. Ni Julia ni Fernando pueden creer lo que han escuchado. Valentina corre a Julia de su casa y la amenaza jurándole que tanto ella como su madre se arrepentirán.

Alejandro no deja de pensar en Julia y cree que debe luchar por ella a toda costa. Laisha le aconseja que se olvide de esa vulgar sin clase y mejor se fije en Adriana, quien es fina, elegante y educada. Alejandro asegura que Adriana le gusta mucho pero que no es la mujer a la que él quiere por esposa.

Roberta descubre a Laisha besándose con Faríd, por lo que se va a los golpes contra la muchacha asegurándole que ese hombre es suyo. Faríd disfruta viéndolas pelear.

Julia camina por las calles, destrozada. No puede creer que ella y Fernando sean hermanos y estén casados.

Fernando no cree lo que su madre le ha dicho y busca a Gonzalo, a quien le pide que le diga la verdad. Éste le confirma que las palabras de Valentina son verdad. Roberta los escucha sin querer, asombrándose por la noticia.

Julia exige a su madre que le diga si es verdad lo que Valentina le ha dicho. Con llanto Sagrario le dice que quizás sea verdad y le confiesa toda la verdad.

Francisco se pregunta como él y Julia pueden ser hermanos teniendo los dos diferentes apellidos.

Valentina está dispuesta a destruir a Sagrario y toda su familia. Visita a Adriana, a quien le pide que la ayude a separar definitivamente a su hijo de la muerta de hambre de la que se ha enamorado. Adriana acepta, gustosa.

Gonzalo habla con Valentina, a quien pide que deje de mentir a su hijo y diga la verdad. Ella lo amenaza con matarlo si abre la boca.

Ni Álvaro ni Roberta aceptan la verdad de su origen ni que su madre haya sido la amante de su padre. La juzgan terriblemente y le confiesan sentir vergüenza de ser sus hijos. Sagrario, por su parte, les advierte que Valentina Alcocer intentará hacerlos pedazos, por lo que revela lo de la fortuna de Daniel, la cual utilizarán para defenderse.

Valentina jura que hará pedazos a los Santos pues su odio ahora es todavía más fuerte.

Fernando busca a Julia, a quien le dice que no pueden ser hermanos, pero ella no desea verlo ni escucharlo. Se encuentra perturbada.

Laisha le propone a Faríd que se casen en cuanto sea posible. Él acepta y son escuchados por Roberta, quien no está dispuesta a permitirlo.

Gonzálo piensa detenidamente la situación de los Alcocer. La habla con Alejandro, a quien le confiesa estar casi seguro de que Fernando no es hijo de Julián Santos, si no del primer marido de Valentina.

Sagrario está dispuesta a sacar adelante a su familia, defenderla, y demostrarle a  Valentina quién es quién.

Julia sufre por el amor que siente hacia su supuesto propio hermano. Siente en el corazón un fuego que la consume de dolor, de pena y desdicha.

Fernando sufre también por lo sucedido y se emborracha en una cantina, donde se encuentra con Farid, a quien le cuenta todo. Faríd entonces cree que ha llegado su oportunidad de enamorar a Julia Santos.

Valentina le pide a Gonzalo que la ayude a destruir a Sagrario. El no quiere hacerlo pues ama a la mujer en el fondo pero las amenazas de Valentina lo hacen aceptar lo que la mujer desea.

Julia camina por San Baltazar y se topa con Fernando, quien le pide que hablen. Ella le pide que la olvide y comiencen a verse como lo que son. El se niega a creer que lo que Valentina les dijo sea verdad. Asegura que un  fuego en el corazón se lo dice. Ese fuego que hace que no pueda dejar de amarla. Se besan los dos y son vistos por Adriana, quien les grita a los cuatro vientos que los que se besan en realidad son hermanos.

Faríd visita a Laisha pero se topa con Roberta, quien lo seduce y se lo lleva a la cama. Son descubiertos por Laisha, quien sufre por lo que ha visto. Mireya se dio cuenta de la presencia de la muchacha, por lo que después la busca para recordarle que a Faríd le gustan las hembras, no las estúpidas mocosas que solo saben lloriquear y celar a sus hombres. Laisha llora amargamente por la traición de su novio.

Francisco pelea con Adriana, a quien le exige que lo deje en paz. Ella jura que si él no la ama, entonces no lo dejará ser feliz con nadie.

Sagrario se presenta ante Valentina a quien asegura que no permitirá que le haga daño a su familia. Valentina la cachetea y le reclama el haberle quitado a su marido. Sagrario asegura no haberle quitado nada puesto que Daniel siempre fue una aventura para valentina, quien estaba casada con otro hombre que, por cierto, ha estado rondando San Baltazar y Valparaíso.  

Velentina se aterra en cuanto se lo confiesa Sagrario, quien asegura no tenerle miedo y estar dispuesta a todo, hasta a decir la verdad sobre las dos, si Valentina insiste en perjudicarla.

Felicitas busca a Fernando, a quien le asegura que todo lo que su madre dice no son mas que calumnias. Le aconseja que investigue por su cuenta y que solo así descubrirá la verdad.

Mireya se porta cariñosa con Gonzálo. Son sorprendidos por Laisha, quien le dice a su padre que Mireya se acostó con Faríd. Roberta lo niega rotundamente y acusa a Laisha de querer calumniarla por celos. Gonzalo le cree a su amante.

Farid busca a Julia para ofrecerle su apoyo y su amor. Ella lo rechaza y le pide que la olvide, pues no quiere amar a nadie. Son descubiertos por Roberta, quien se llena de dolor al darse cuenta de que su hombre no ha olvidado a su hermana por lo que lo amenaza con decirle a Gonzalo que son amantes. Faríd le pide a Roberta que no se rebaje a tanto y que nadie puede amarla porque todo lo soluciona con sexo.

Alejandro y Adriana se encuentran nuevamente y se besan. Rebeca los descubre y pide a su hija que no pierda el tiempo con él, quien no es un heredero como lo es Fernando. Adriana asegura estar harta de los rechazos de Fernando, por lo que está dispuesta a ser feliz con el hombre que le gusta.

Julia sufre terriblemente y Felicitas le aconseja que no se deje vencer ni llevar por las calumnias de Valentina Alcocer, la cuál miente con facilidad y siempre se las ha ingeniado para hacer parecer culpables a los demás de todas sus fechorías. Julia insiste en que Fernando es su hermano. Felicitas le hace ver que eso es una vil mentira.

Álvaro se abandona al vicio del alcohol, perdiéndose en él para olvidar todo lo que sabe respecto a su familia.

Valentina se siente aterrada pues teme a que su primer marido en verdad aparezca y con su presencia tenga que enfrentarse a la verdad.

Laisha le tiende una trampa a Roberta, en la que ésta confiesa lo mujer que la hace sentir Faríd. Son escuchadas por Gonzalo, quien en  encierra a su amante en una habitación y la golpea vilmente, advirtiéndole que él no es ningún estúpido al que se le engaña fácilmente. Le dice que si tanto quiere hombre, el le dará lo que más le gusta. La toma por la fuerza, violándola con brutalidad a pesar que ella pega de gritos desgarradores.

Francisco le pide a Julia que se casen por la iglesia y así terminen con las habladurías. Ella tiene miedo pero él le propone que los dos se hagan análisis de sangre para saber si en realidad son hermanos. Los dos se presentan ante Felicitas, quien se alegra cuando ellos le dicen que están dispuestos a luchar por defender su amor.

Sagrario camina por la calle y es vilmente atropellada por Valentina, quien está dispuesta a acabar con ella y con todos sus enemigos. El cuerpo es descubierto por Alejandro, quien de inmediato llama a una ambulancia.

Roberta se siente destrozada por la violación de Gonzalo, quien le recuerda que ella ya le pertenece a él y no puede ser de nadie más.

Julia y Felicitas se enteran de lo sucedido a Sagrario. Alarmadas acuden al hospital. Al no poder ver a Sagrario, Julia va en busca de Roberta y se sorprende al verla en un estado desagradable. Roberta le cuenta lo que sucedió.

Fernando discute con su madre pues insiste en que Julia no es su hermana y se casará con ella. Valentina se niega rotundamente y le dice que él solo puede casarse con Adriana, quien se ha instalada en casa junto con Rebeca. Fernando no puede creer hasta donde es capaz de llegar su madre con tal de salirse con la suya.

OCTUBRE 2011. Gonzalo no deja salir a Roberta de su hacienda. Julia se lo ruega y le dice lo que le ha sucedido a Sagrario. El hombre, frío, asegura que a él no le importan los problemas de Sagrario Santos. Toma a Roberta del cuello y asegura que la muchacha no saldrá ni sobre su cadáver.

Adriana es insistente con Fernando, quien decide llevarla a dar una vuelta. Allí le exige que se olvide de él, que haga su vida. Adriana se da cuenta de que Julia se acerca por lo que besa al hombre con una pasión tal que Julia los ve y no hace mas que marcharse del lugar, llorando.

Sagrario se encuentra delicada. El doctor Tulio les dice a Álvaro y Felicitas que quizás la mujer no logre sobrevivir.

Gonzálo le advierte a Roberta que si trata de irse de la hacienda lo lamentará. Laisha no hace mas que burlarse de su enemiga, a quien asegura que ahora está pagando las consecuencias de su ambición.

Fernando se entera de lo sucedido a Sagrario y acude al hospital, donde Julia le pide que se marche y no la vuelva a buscar. El le pide una explicación y ella no le dice mas que ya no quiere tener nada mas que ver con él. Fernando regresa a casa, donde escucha a Adriana decirles a Valentina y Rebeca lo sucedido cuando estaba con Fernando, quien vuelve a salir de casa y busca a Julia para decirle lo que en realidad sucedió. Allí se entera que Sagrario ha muerto.

Valentina solo espera que su mas grande enemiga muera.. Rebeca se siente preocuáda y cree que quizás lo que deben hacer es marcharse de Villa Allende y volver a estar tranquilas como antes pero ni Valentina ni Adriana están dispuestas.

Faríd suplica a Laisha que lo perdone pero la muchacha está muy dolida por lo que le pide tiempo. El hombre maldice a Roberta por tenderle trampas.

Julia y sus hermanos se sienten destrozados por la pérdida de Sagrario. En el sepelio, al que casi todo el pueblo acude, Valentina se presenta para expresarles cuanto gusto le da que la golfa de su madre haya muerto. Felicitas la abofetea y le recuerda que todo lo que dice es mentira y que la única golfa presente es ella. La corre a empujones.

Adriana suplica a Fernando que la vuelva a querer como antes pero él sse niega por lo que ella sigue teniendo amoríos con Alejandro, de quien teme estarse enamorando.

Sagrario es enterrado. Álvaro le exige a Roberta que vuelva a la casa pero ella insiste en que eso no puede ser posible. Entonces Julia le cuenta a su hermano lo que sucede y éste busca a Gonzálo, a quien le exige que deje libre a su hermana. El hombre se niega rotundamente.

Fernando discute con Valentina, quien le exige que se olvide completamente de Julia, la cual puede ser su hermana. Fernando asegura a su madre que eso es una vil mentira y que él llegará a descubrir la verdad.

Alejandro piensa en Roberta, en su situación. Ella le suplica que la ayude a escapar de la hacienda pero el muchacho siente miedo hacia su padre por lo que lamenta no poder hacer nada por ella.

Julia habla con Felicitas, a quien le cuenta los deseos de irse lejos, donde todos puedan empezar de nuevo. Felicitas le aconseja que lo haga y la apoya. Le dice que ahora es momento de utilizar todo lo que Julián les heredó. Le muestra a la muchacha los documentos que la nombran heredera.

Fernando y Faríd tienen un encuentro. Faríd asegura ya no estar interesado en  Julia por lo que los hombres vuelven a ser amigos.

Julia visita a Roberta y las dos tienen un encuentro con Valentina, quien no deja de insultarlas. Las muchachas se controlan ante las provocaciones de la mujer, quien abofetea a Julia. Es entonces que Roberta enfurece y se abalanza contra la perversa Valentina, desgreñándola.

Laisha cree que Farid puede sentir algo hacia Roberta, por lo que considera ayudar a la muchacha para que se vaya muy lejos.

Adriana confiesa a Alejandro estar perdidamente enamorada de él pero tener que hacer lo que sus padres desean por sus propios intereses. Alejandro le hace ver que él también es millonario, y que nada le faltará a su lado si desea ser su esposa.

Valentina amenaza a las hermanas Santos. Julia le asegura a la mujer que si insiste en encontrarlos, los encontrará.

Tulio recuerda a Margarita y sufre por su pérdida. Se considera un tonto por haber jugado con ella. Se lo cuenta a Farid, quien no puede creer que el doctor haya sido amante de Roberta.

Valentina se siente humillada por lo que jura a Rebeca que cumplirá con su venganza y destruirá definitivamente a toda la familia santos.

Julia habla con Fernando, a quien le cuenta lo sucedido con su madre. Eso hace que los dos nuevamente se enojen.

Bruno no puede creer que su padre haya heredado en mayoría a Julia. Cree que deben irse de San Baltazar y de Villa Allende por lo que está dispuesto a comprar una casa en la capital y vender todo cuanto tienen en el pueblo.

Laisha pelea con Roberta, a quien no deja de insultar a pesar de quererla ayudar a escapar para que se aleje de Faríd. Cuando Mireya descubre que todo es una trampa de Laisha para perjudicarla, la empuja y ésta  cae, golpeándose en la cabeza, perdiendo la vida. Roberta se aterra al darse cuenta que la ha matado.

Adriana confiesa a su madre estar perdidamente de Alejandro, por lo que se casará con él se oponga quien se oponga.

Valentina despotrica contra Sagrario y Rufina le pone un alto asegurando saber la verdad y estar dispuesta a gritarla por todo Villa Allende. Valentina corre a la sirvienta de su casa y le exige que no vuelva más.

Fernando le demuestra a Julia que no son hermanos pues se han hecho pruebas de sangre. Le pide que se case con ella, entregándole un precioso anillo. Ella acepta.

Gonzalo no puede creer que su hija esté muerta y todo parece indicar que ha sufrido un accidente. Roberta asegura no saber nada ni haber hablado con Laisha desde hace mucho tiempo. Roberta cree que ahora que Gonzálo está triste por la muerte de su hija, debe aprovechar para escapar.

Fernando le dice a Valentina que se casará con Julia Santos lo más pronto posible ahora que sabe que no son hermanos y que todo ha sido una calumnia de su malvada madre, quien jura que su hijo jamás se casará con la hija de su peor enemiga.

Valentina toma un revolver y va en busca de Julia, a quien amenaza de muerte. Esto hace que la muchacha quiera marcharse. Álvaro le dice que ha conseguido una casa en la capital. Buscan a Roberta para proponerle que se marche con ellos e intentan ayudarla a escapar pero eso no puede ser posible pues Gonzalo los descubre.

Adriana no desea que Valentina se entere de su relación con Alejandro pues puede perjudicarla. Le pide a su madre que calle y le cuide las espaldas, pero Rebeca teme a que su amiga y su hija se enemisten.

Julia y Álvaro están dispuestos a marcharse. Felicitas les asegura que ella buscará la manera de ayudar a Roberta y después los alcanzarán. Los dos hermanos parten del pueblo y son vistos por Rebeca, quien de inmediato se lo cuenta a Valentina.

Farid se presenta ante Roberta, a escondidas. Le dice que está dispuesto a ayudarla.

Valentina se burla del amor que su hijo siente hacia Julia Santos. Le dice que esa muchacha ya se ha ido de San Baltazar y Villa Allende para siempre. Fernando no le cree pero mas tarde, al buscar a su amada, Felicitas se lo confirma. Fernando sufre por la partida de su amada y culpa a su madre te todo su sufrimiento. Ella, feliz, asegura que ahora pueden regresar a la capital, a su mansión, pues nada tienen que hacer en Villa Allende.

Julia y Alvaro llegan a la capital, a la casa que han adquirido que, aunque pequeña, es elegante y sofisticada. Creen que deben comenzar a buscar trabajo y salir adelante, los dos. Lamentan que sus padres no hayan vivido para verlos empezar una nueva vida.

Gonzalo obliga a Roberta a dormir con él. Jura el hombre que algún día le arrebatará a la muchacha todo lo que posee y que quizás ignora tener.

Farid se emborracha en la cantina, dolido por su mala suerte en el amor. Allí se topa con Fernando. Los dos amigos se emborrachan y se van de juerga hasta el amanecer.

TIEMPO DESPUES: Felicitas llega a la capital. Acude a casa de los Santos y se topa con Álvaro, quien se lo pasa jugando videojuegos, fumando y comiendo pizza. Le pregunta por Julia y él le dice que, a pesar de ser millonaria, su hermana insiste en hacerse la vida difícil, trabajando.

Julia trabaja en la florería de Dalia Romero, con quien lleva una buena amistad y quien quiere a Julia como si fuera una hija y nuera, pues desea que Julia alguna vez le haga caso a Luis, su hijo, el cuál la ama sinceramente.

Fernando no deja de pensar en Julia. Aún le llora y la recuerda y asegura que nunca amará a nadie como la ha amado a ella.

Instalada en su mansión, Valentina no deja de pensar en donde se encontrarán los hijos de Sagrario, a los que quiere ver destruidos por sobre todas las cosas.

Emeterio Alcocer llega a San Baltazar en busca de Gonzalo, con quien habla a solas sin sospechar que Roberta los espía. Emeterio pregunta por el paradero de Valentina y Fernando mas Gonzalo asegura no saber nada. Roberta interrumpe y confiesa que Gonzalo miente y que tanto él como ella saben en donde se encuentran Valentina y Fernando Alcocer. Emeterio se marcha sin decir una sola palabra y entonces Gonzalo abofetea a Roberta, quien para suerte queda cerca de una daga con la que amenaza al hombre, jurándole que ya nada le importa y estar dispuesta a todo.

Luis invita a Julia al cine. Ella acepta y al salir el le habla de sus sentimientos. Julia le pide al muchacho que busque a alguien más pues ella no puede corresponder a su amor, ya que su corazón aun le pertenece a Fernando Alcocer.

Alejandro desea regresar a la capital y le hace ver a Gonzalo que es lo mejor para los dos, así podrán olvidar lo sucedido a Laisha. Gonzalo cree que su hijo tiene razón, a demás que desea advertir a Valentina de la aparición de Emeterio. Piensa en Roberta, a quien cree que debe eliminar definitivamente.

Casandra, una guapa muchacha, enamorada pero rechazada, visita a Dalia, a la que le asegura estar perdidamente enamorada de su hijo Luis. Dalia trata de prevenirla sobre el amor que su hijo siente hacia Julia, pero no es necesario pues Luis y Julia llegan a la casa, contentos, bromeando como grandes amigos. Eso despierta en Casandra unos celos enormes que provocan que arme un pleito a Julia, quien es defendida por Dalia y Luis, quien deja claro que no quiere tener nada que ver con Casandra.

Valentina se lleva una gran sorpresa al ver cara a cara a Emeterio, quien sin que ella lo invite pasa a la mansión, recordándole que él nunca ha dejado de ser el dueño. La mujer le suplica que se marche pero él cree que ha llegado el tiempo de que la verdad salga a la luz. Quiere recuperar a su hijo pero Valentina se niega rotundamente. En ese momento entra Fernando y pregunta a su madre quien es ese hombre.

Roberta trata de escapar de la hacienda de los Morán pero sufre una caída que la hace sangrar terriblemente. De inmediato una sirvienta avisa a Alejandro, quien llama a un doctor. Roberta descubre que estaba embarazada y que ha sufrido un aborto, por lo que necesita ser enviada a un hospital. Gonzalo se opone y exige que la atiendan en su hacienda.

Julia cuenta a Felicitas cuanto extraña a su madre. Felicitas le aconseja que prive a Álvaro de su parte de la herencia, pues solo la está despilfarrando y cuando no tenga nada se convertirá en un Don nadie. Julia habla con su hermano, quien se revela y le pide que lo deje en paz. Ella, como albacea, le dice que desde ese momento no le dará un solo centavo, por lo que tendrá que trabajar para salir adelante.

Casandra llora amargamente por el desprecio de Luis. Él la busca y le pide que hablen. Ella intenta besarlo y él la rechaza pidiéndole que lo entienda, pues de la misma manera que ella lo ama a él, él ama a Julia, y los dos no son correspondidos.

Valentina discute con Fernando, a quien no le dice la verdadera identidad de Emeterio pero el muchacho no es tonto y asegura que ese hombre es muy parecido a su padre. Valentina lo abofetea exigiéndole que calle y entonces él va en busca de Emeterio, quien le dice la verdad: El es su padre y desapareció cuando tuvo un terrible accidente y lo dieron por muerto. La causante de todo: Valentina. Fernando no puede creerlo!

Adriana descubre estar embarazada de Alejandro y se los dice a Rebeca y Erasmo, quienes no pueden creerlo. Erasmo cree que es el momento de hacer que Fernando Alcocer se case con su hija. Adriana se opone, pues ella desea casarse solamente con Alejandro, el verdadero padre de su hijo.

Julia trabaja en la florería y es molestada por Casandra, quien le asegura que Luis es solamente para ella. Julia la saca a la calle y ahí le hace ver que ella no está interesada en Luis, a quien quiere únicamente como amigo. Cuando Casandra se marcha, Julia se tropieza con Faríd, quien se alegra de verla.

Roberta se encuentra en buen estado. Suplica a Gonzalo que la deje ir pero el hombre se niega rotundamente.

Álvaro acusa a Flora de ser una intrigosa. La mujer le da una lista de lugares en los que podría trabajar y le exige que se busque la vida por si solo y ya deje de vivr a espensas de los demás.

Fernando reclama a Valentina el haberle negado la existencia de su padre y el tratar de matarlo para quitarle todo cuanto posee. Ante el rechazo y repudio de su hijo, Valentina va en busca de Emeterio, al que asesina a sangre fría con un arma de fuego.

Adriana habla con Alejandro y le dice del embarazo y de los planes de su padre para con ella. Alejandro le promete que irá por ella y se la llevará a donde no los puedan encontrar.

Rebeca suplica a Erasmo que deje de lado sus ambiciones y piense en la felicidad de su hija, pues al final de cuentas el hecho de que se case con Fernando no quiere decir que Valentina le vaya a entregar parte de sus bienes.

Fernando sufre por las mentiras en su vida. Piensa en Julia y en la falta que ésta le hace. Llora amargamente preguntándose en donde está.

Gonzalo llega a la capital y se instala en un hotel. Advierte a Roberta que si trata de escapar la matará.

Alvaro y Casandra se conocen. Él siente de inmediato una fuerte atracción hacia ella, quien se da cuenta de que el muchacho es guapo.

NOVIEMBRE 2011. Dalia suplica a Julia que le de una oportunidad a Luis pero Julia solo puede amar a un solo hombre al que nunca ha podido olvidar.

Fernando se entera de la muerte de Emeterio y exige a Valentina que le diga si ella tuvo algo que ver. La mujer finge estar sorprendida y llora amargamente por la pérdida del hombre.

Luis propone a Álvaro que sea repartidor de la florería, lo cuál al menos le daría tiempo de ganar dinero y buscar un buen trabajo. Álvaro acepta y comienza a trabajar.

Casandra lleva una nota a casa de Julia, a quien amenaza de  muerte. Es sorprendida por Felicitas, quien le exige que deje de molestar a su niña.

Roberta se las ingenia para escapar del hotel en el que se encuentra hospedada. Al darse cuenta de ello, Gonzalo sale en su busca pero no logra encontrarla. La maldice y asegura que cuando la encuentre la matará.

Alejandro habla con Rebeca y Erasmo, a quienes pide la mano de Adriana. Erasmo se opone a que su hija se case con Alejandro.

Farid le dice a Fernando el paradero de Julia. Fernando de inmediato acude a la florería, donde ambos se miran con un amor intenso, sorprendiendo a Luis y Dalia.

Valentina se encuentra desesperada y teme a que se descubra que ella mató a Emeterio. Gonzálo le exige que se calme pues el la ayudará.

Fernando y Julia hablan y discuten pues ella asegura haber dejado de amarlo. Él no le cree y le exige que vuelvan. Luis interviene para defender a Julia y los dos hombres se hacen de golpes. Dalia, Álvaro y Julia los separan y le exigen a Fernando que se marche. Fernando jura que Julia todavía lo ama y cuando se marcha Luis le pide a Julia que sean novios para que Fernando no la vuelva a molestar. Julia le destroza el corazón cuando le dice que Fernando dijo la verdad y que ella todavía está enamorada de él.

Roberta no sabe qué hacer ni a donde ir, por lo que va a dar a un albergue para mujeres, donde le dan asilo. Ella asegura tener familia en la ciudad pero no saber en donde.

Luis se siente destruido pues Julia le ha dicho que jamás le corresponderá. Dalia le suplica que se saque a la muchacha del corazón, pues pronto conocerá a la mujer que esté destinada a él. Álvaro llega e invita a Luis a jugar videojuegos en su casa. Dalia aconseja a su hijo que vaya.

Alejandro le dice a Gonzalo que se casará con Adriana, a quien el hombre conoce. Gonzalo apoya  a su hijo y da a Adriana la bienvenida a su familia.

Julia llega a casa, donde se encuentra con Fernando, quien le pide que hablen y arreglen sus problemas. Lo hacen y terminan besándose y son vistos por Luis, quien se marcha y en la calle llora, desquitando su furia pateando contenedores. Lo encuentra Casandra, quien lo abraza y lo invita a su casa, donde terminan fornicando.

Valentina vive atormentada por los recuerdos y culpa a Sagrario de todas sus desgracias, pues fue Sagrario quien le arrebató el amor del hombre al que más quiso, aunque Valentina ya estuviera embarazada de Emeterio, con quien tuvo que casarse para asegurar su futuro.

Fernando y Julia han decidido regresa, cosa que llena de felicidad a Felicitas, quien pide a Fernando que ayude a Álvaro para que salga adelante.

Gonzalo da con el paradero de Roberta y va en su busca. La muchacha asegura que no lo conoce. Alejandro ha seguido a su padre y sospecha que en albergue se encuentra Roberta.

Fernando avisa a Valentina que ha encontrado a Julia y que se irá de la mansión para casarse con ella. Valentina jura que eso no sucederá, pues matará a Julia así sea lo último que haga.

Dalia consuela a Luis, a quien le pide que de una oportunidad a Casandra, la cuál seguramente lo ama de verdad. Luis no sabe qué hacer.

Casandra solo recuerda el momento en que Luis la hizo su mujer. Piensa en que lo ama y sale en su búsqueda. Se encuentra con Álvaro, con quien habla y se siente muy bien. Él la invita a tomar un café y la muchacha acepta.

Roberta sale del albergue a dar un paseo y es secuestrada por Gonzalo, quien le advierte que si trata de escapar sí la matará.

Erasmo finalmente acepta que Adriana se case con Alejandro, para felicidad de la muchacha y de Rebeca, su madre.

UN MES DESPUÉS: Julia y Fernando se entretienen con salidas, romance y demás cosas. Él le entrega un anillo de compromiso y le pide que sea su esposa. Ella acepta, feliz.

Roberta sufre con el encierro en el que vive, ahora en una casa que Gonzalo ha comprado. En un momento de desesperación, Roberta intenta suicidarse cortándose las venas. Es descubierta por Alejandro, quien decide no seguir cubriendo a su padre y la saca de la casa, llevándola a un hospital.

Adriana lleva a Valentina la invitación a su boda. Valentina se burla de ella y le asegura que Alejandro no puede compararse con Fernando. Adriana le dice que en efecto no pueden compararse, pues a Alejandro le gusta la basura como Julia.

Gonzalo busca a Roberta y no la encuentra. Se sorprende al ver sangre en su habitación y la busca por todos lados  de la casa sin encontrarla. Alejandro aparece y le pide a su padre que regrese a la hacienda o se vaya al extranjero, pues Roberta ya está libre y declarando todo lo que ha vivido. Gonzalo no puede creer que su hijo lo haya traicionado.

Álvaro se encuentra trabajando en los laboratorios Guarneros, de la familia de Faríd, con quien hace una gran amistad. Le habla de Casandra, de quien se ha enamorado locamente. Farid le aconseja que ya declare su amor a la muchacha por lo que Álvaro lo hace y le pide que sean novios. Ante los continuos rechazos de Luis, Casandra decide darse una oportunidad con Álvaro. Los dos se besan apasionadamente.

Valentina se presenta en la florería y amenaza con matar a Julia si ésta no desiste de alejarse de su hijo. Julia se enfrenta a la mujer, dispuesta a defender su amor. Valentina entonces extrae un arma de fuego y dispara. Faríd, quien se encuentra cerca del lugar y descubre lo que sucede, se interpone, recibiendo él la bala. Valentina huye dejando a Julia alarmada. Dalia aparece y no puede creer lo que está sucediendo.

Adriana aparece en el hospital donde se encuentra Roberta. Le dice que ella sabe en donde se encuentra su familia y que la llevará con ellos. Roberta se lo agradece infinitamente.

Gonzalo hace sus maletas y se marcha del país creyendo en las mentiras de Alejandro, quien lamenta que su padre se haya obsesionado con poseer a Roberta por la fuerza.

Fernando se entera de la muerte de Faríd y acude a Julia, quien le cuenta como sucedieron las cosas. Fernando lamenta que su madre sea tan perversa como para ser capaz de asesinar.

Valentina lamenta no haber matado a Julia y jura que lo volverá a intentar. Prepara una maleta, obtiene mucho dinero en efectivo y se muda a un hotel.

Adriana y Alejandro llevan a Roberta ante sus hermanos. Los tres se abrazan y lloran. Roberta les pide perdón por ser la mujer que fue. Les cuenta que ella fue la causante de las muertes de Margarita y Laisha, pero que todo fue accidental. Los hermanos deciden callar para protegerla. En ese momento llega Luis, quien se asombra ante la belleza de Roberta.

Fernando denuncia a su madre por las fechorías cometidas. La policía le dice que su madre es la asesina de Emeterio. Fernando llora amargamente por su dolor.

Valentina es descubierta en la calle por la policía. Está a punto de ser detenida pero logra escapar.

Luis y Roberta se hacen amigos y con el tiempo se hacen novios.

Adriana y Alejandro se casan. Hacen amistad con Julia y Fernando, con quienes salen como parejas de vez en cuando.

Álvaro ha retomado sus estudios de medicina y trabaja en los laboratorios. Él y Casandra se aman profundamente.

Felicitas visita la iglesia para dar gracias a Dios. Regresa a San Baltazar, donde visita la tumba de Sagrario, a quien dice que ya ha logrado su cometido. Desde el más allá Sagrario, feliz, se lo agradece. Felicitas siente su presencia.

Valentina se entera de la boda entre Julia y Fernando. Desea impedirla por sobre todas las cosas pero se da cuenta de que su hotel se encuentra rodeado de policías, quienes la buscan. Fernando pide a su madre que se entregue pero ella se niega. Por escapar, va a dar a la torre del hotel. Desde la banqueta su hijo le suplica que se entregue pero ella no está dispuesta a ir a la cárcel por lo que al verse acorralada se arroja desde las alturas, perdiendo así la vida, causándole a su hijo un nuevo dolor. Julia abraza a su amado, quien lamenta que su madre haya sido una mujer confundida y atormentada.

Julia y Fernando se casan tiempo después, siendo felices para siempre.


FIN






© FUEGO EN EL CORAZÓN DR. 2011
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